El HUBU contará con el PET TAC más avanzado del mercado

Diario de Burgos.- 24 de enero de 2019

El PET-TAC del HUBU tendría que empezar a recibir pacientes el 2 de enero de 2020 como muy tarde o, al menos, esa es la previsión con la que trabajan los responsables de Medicina Nuclear y Radiofísica, Juan José Duque y Javier Sánchez, respectivamente. Los plazos para la puesta en marcha de este equipo avanzado en detección de cáncer (entre otras cosas) son realistas y ajustados a los pasos que hay que dar a partir de ahora, que ya se ha decidido qué tipo de equipo se instalará en el espacio reservado para ello en Medicina Nuclear desde la apertura. La plantilla de este servicio, de hecho, se aumentará en siete personas para poder atender a una cifra de pacientes difícil de estimar, pero que se prevé alta, porque solo el hospital público de Salamanca dispone de una tecnología semejante.

El último adjetivo está escrito a propósito, ya que Duque destaca que Burgos contará con un equipo tan nuevo que, de momento, solo se ha instalado en tres hospitales españoles, ubicados en Barcelona, Valencia y Santiago de Compostela. «Es una tecnología tan novedosa que cuando hicimos el estudio de mercado tuvimos que ir a Brujas (Bélgica), a Ginebra (Suiza) y a Ámsterdam (Holanda), porque aquí todavía no había», señaló Duque, explicando que, a partir de ahí, hicieron un informe y se lo remitieron a quienes tienen la capacidad para decidir: la Consejería de Sanidad y Eficanza, propietaria del edificio y del contenido del HUBU.

 

Para entender a qué se refiere Duque cuando habla de «lo último» hay que especificar que la Tomografía por Emisión de Positrones (PET) es una prueba diagnóstica no invasiva, que emplea material radioactivo en pequeñas cantidades para obtener imágenes que permiten evaluar las funciones de órganos y tejidos. Puede acompañarse de un escáner (TAC), como es el caso, y obtener unas imágenes más precisas del organismo, al servirse de tecnología avanzada en Medicina Nuclear y en Radiología. Esta combinación hace del PET-TAC la mejor herramienta para el diagnóstico y seguimiento de tumores, por lo que el 90% de su actividad es para Oncología, pero también tiene aplicaciones para otras áreas, sobre todo Cardiología y Neurología.

 

Así, los fabricantes ofrecen diversidad de combinaciones y calidades, tanto en lo relativo a la Medicina Nuclear como a la Radiología. Y, después de analizar distintos equipos, Sacyl se ha decantado por un PET digital (hasta el año pasado todos eran analógicos) y un TAC de gama alta, semejante a otro ya operativo en el HUBU. «Por encima de eso no hay nada en el mercado», dijo Duque, destacando que «tanto Sacyl como la concesionaria han entendido que tenían que hacer un esfuerzo».

La inversión en el equipo ronda los de 2,6 millones; una cantidad a la que hay que añadir el importe de la obra. Está previsto que el proyecto se entregue mañana o la próxima semana y, a partir de ahí, empezarán la reforma. «Como mínimo, serán seis meses de obra», comentó Duque. Solo entonces llegará el equipo y se estima que será necesario un mes para montarlo y otro más de formación para el personal: dos especialistas en Medicina Nuclear, dos profesionales de Enfermería, dos técnicos y una persona para secretaría. «El primer facultativo se incorporará el 1 de julio y el segundo llegará coincidiendo con el montaje. El resto se prepararán con el equipo ya instalado», concluyó Duque.

El jefe de Medicina Nuclear, Juan José Duque, no duda al afirmar que, tanto él como el responsable de Radiofísica, Javier Sánchez, «estamos extremadamente contentos». La instalación de un PET-TAC en Burgos es una vieja reivindicación, ya que Duque siempre defendió que el HUBU tenía que haber abierto con este equipo montado. Una afirmación que argumenta en las estimaciones de «todas las sociedades científicas», que consideran que debe haber un equipo de estas características por cada 500.000 habitantes. Eso significa que Castilla y León tendría que tener cinco, pero solo hay cuatro hospitales con Medicina Nuclear y uno, el de Salamanca, con un PET-TAC. Se instaló en 2014 y «ya está saturado». De ahí que Sacyl haya «cumplido su palabra» y haya aprobado la instalación de otro, en el extremo nordeste de la región. «Esto es importante para Burgos», reiteró Duque, que lleva años trabajando, codo a codo con Javier Sánchez, en este equipo, que recibirá a miles de pacientes de varias provincias.