Nuevas técnicas elevan al HUBU a punta de lanza en laparoscopia

El Correo de Burgos - lunes, 30 de noviembre de 2015Los avances en cirugía poco invasiva permiten extirpar apéndices a través del ombligo o extraer tumores de colon vía analLa consolidación de nuevas técnicas de laparoscopia elevan al Hospital Universitario de Burgos (HUBU) a punta de lanza en el uso de cirugías poco invasivas. No es una apuesta reciente. Ya en el viejo Yagüe la incorporación de procedimientos novedosos que minimizaran el impacto de las intervenciones quirúrgicas era prácticamente una obsesión para los profesionales del servicio. Tanto, que llegaron a alcanzar su techo en aquellas instalaciones con una cuarta parte del total de las operaciones efectuadas mediante laparoscopia.En la actualidad el empeño por mantenerse en la vanguardia tiene nuevos frutos y ha elevado el uso de este tipo de intervenciones al 40%. El especialista José Felipe Reoyo, apunta precisamente a la inquietud de los profesionales como motor de un servicio «en continuo avance». Varias técnicas sirven de prueba. Reoyo se encarga de aportar los detalles. Empieza por la más ‘antigua’, la cirugía endoscópica transanal (TEM), una práctica que desde 2009 hace posible intervenciones mínimamente invasivas en casos que hasta entonces requerían operaciones muy agresivas en las que las complicaciones eran frecuentes. El HUBUes un centro de referencia regional en el empleo de esta técnica, que, en concreto, sirve para extirpar a través del ano tumores rectales en un estadio precoz. De ello se benefician cada año entre 15 y 20 pacientes. «Como es una intervención mucho menos agresiva las secuelas se reducen y el proceso postoperatorio es mucho mejor», destaca Reoyo.Mucho más reciente es la inclusión en la cartera de servicios del complejo burgalés de otras dos técnicas cuyos beneficios son idénticos. Desde 2013 los tumores de colon -siempre que sean pequeños y también iniciales- se extirpan por laparoscopia y, he ahí la novedad, se extraen por vía anal. «Es un paso más en la laparoscopia tradicional. Con este procedimiento se logra que el periodo tras la intervención sea aún más confortable para el paciente pues no tiene heridas quirúrgicas», detalla Reoyo. 15 personas se han sometido en dos años a esta operación en el HUBU, que es uno de los dos centros de la Comunidad que emplea esta novedosa técnica que, no obstante, requiere una minuciosa selección de los casos, lo que limita su uso. En el mismo periodo se ha afianzado la tercera de las aplicaciones que el cirujano destaca por su vanguardismo. Se trata de la cirugía laparoscópica por puerto único en la que se trabaja a través de una herida umbilical de apenas dos o tres centímetros. Desde 2013 se han realizado más de 50 operaciones de apéndice por esta vía y varias resecciones de colon.  «Igual que en el caso anterior esta técnica supone un paso más en la mínima invasión porque a las ventajas frente a la intervención abierta este procedimiento añade que con el paso del tiempo la cicatriz ni siquiera se ve por encontrarse en el propio ombligo», detalla el especialista e incide en que en estos casos la recuperación es aún mejor que en la laparoscopia normal. Salvo contadas excepciones todas las apendicectomías son susceptibles de ser abordadas con esta técnica. En el caso de los tumores de colon, sin embargo, deben ser de pequeño tamaño «para que quepan por la incisión realizada».Reoyo subraya la dificultad del procedimiento «porque el margen de maniobra al tener una única vía de entrada es muy limitado» y aclara que la formación en este sentido es muy exigente. Quizá por eso su uso no es habitual. «Además de en Burgos solo se ha hecho en Valladolid», precisa Reoyo.La hernia inguinal tampoco ‘escapa’ de la laparoscopia. Aunque los buenos resultados y la rapidez de la cirugía abierta suelen jugar en contra porque el manejo mínimamente invasivo requiere un aprendizaje costoso, la satisfactoria recuperación de los pacientes, «muchísimo mejor que en intervenciones ordinarias», animaba al hospital burgalés a apostar por ello en casos de hernias bilaterales o reproducidas. «Esta técnica exige anestesia general y por esa razón hay que seleccionar los casos. Suelen priorizarse personas jóvenes o deportistas pues uno de los beneficios es la inserción laboral precoz que permite pues el postoperatorio no tiene nada que ver», incide. 150 casos desde octubre de 2012 respaldan su afirmación.Otros avances en cirugía esofagogástrica o hepatobiliopancreática se suman a los relatados que ya forman parte del día a día del servicio burgalés que, según el facultativo José Felipe Reoyo, añade a la actividad asistencial «una importante faceta investigadora» que cristaliza en «distintos proyectos abiertos». Al respecto, el especialista hace hincapié en el apoyo incondicional que reciben los profesionales de la Unidad de Investigación del HUBU.